2 de septiembre de 2020

“Yo me alegré cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor” (Sl. 122:1 LBLA).

Hace seis meses se cerraron las instalaciones de la iglesia debido al COVID-19; pero la iglesia permaneció
abierta y activa. Hemos seguido adorando a Dios, reuniéndonos para orar, estudiando la Palabra de Dios,
animándonos unos a otros, demostrando nuestro amor a nuestros vecinos, cuidando a los enfermos, y
contribuyendo a los necesitados. Pero faltaba algo: la presencia física de nuestros hermanos y nuestras
hermanas en Cristo. Los que conocen a Cristo anhelan estar presentes en cuerpo con Su iglesia (1 Te. 2:17-18;
2 Tim. 1:4). En Flp. 1:8, Pablo le escribe a la iglesia en Filipos desde una celda romana: “Porque Dios me es
testigo de cuánto os añoro a todos con el entrañable amor [literalmente las entrañas] de Cristo Jesús”. A
través de Pablo, las partes más internas de Cristo estaban añorando estar presentes en cuerpo con la iglesia.
Esta es la razón por la cual es difícil estar separados unos de los otros.

Por la gracia de Dios, Nueva York ha mejorado de manera significativa en los últimos meses y volvimos a abrir las puertas de la iglesia en julio para servicios limitados en persona. Aunque faltan muchas de las cosas que nos encantan de la FBCF (abrazos santos, firmes apretones de manos, grupos de compañerismo, niños corriendo por los pasillos, el cuarto de bebés lleno de lindos bebés, el desayuno preparado por los hermanos hispanos y el almuerzo preparado por los hermanos chinos), ¡ha sido una bendición simplemente poder reunirnos de nuevo para adorar a nuestro gran Dios que se merece toda la alabanza (Salmo 145)!

Ahora, comprendemos que todavía no todos estén listos o tengan la capacidad de asistir a los servicios en
persona, y eso está bien. Algunos de ustedes tienen afecciones de salud subyacentes o se encuentran en
situación de especial riesgo por contraer el COVID, mientras que otros simplemente no se sienten listos para
participar con nosotros en los servicios en persona. Respetamos su decisión y seguiremos proporcionando
servicios de adoración, clases y reuniones de oración en línea de alta calidad para que usted se conecte con
otros y crezca en su relación con Jesús.

Pero aunque esos recursos en línea sean maravillosos, nunca podrán reemplazar la presencia de las personas en la comunidad. La Escritura apoya esta idea: “Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no quiero hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que vuestro gozo sea completo” (2 Juan 12). ¡AMÉN! Cuando participamos en la Cena del Señor juntos, oramos unos por otros, y confesamos nuestros pecados unos a otros, es mejor hacerlo en una comunidad física. Así que, en nombre del personal y de la Junta de Diáconos, los animo a que, si tienen la capacidad física para hacerlo, dejen de estar solos con una pantalla y vengan a ser parte de la comunidad con otros.

“¿Y mis hijos?” Los niños son bienvenidos; pero se deben sentar con sus familias. Todos nuestros servicios son servicios para familias, hasta el punto cuando podamos proporcionar el Ministerio de Niños en persona.
¡Alabado sea el Señor por eso! Es una bendición para los niños adorar a Dios junto con sus padres y abuelos
(Dt. 31:11-13). Las directoras de nuestro Ministerio de Niños, Carol Tom y Soraya Cina, seguirán
proporcionando excelentes experiencias en línea para que ellos crezcan en su relación con Dios y establezcan vínculos más fuertes con chicos de su propia edad.

“¿Pero es seguro volver a la FBCF?” Desde luego. Estamos comprometidos a proporcionar un entorno seguro para ustedes. Mascarillas, monitoreo de la temperatura, desinfectantes de manos, distanciamiento social, capacidad limitada (33%, según las normas estatales) y elementos para la comunión previamente
empaquetados constituyen algunas de las maneras con las cuales estamos proporcionando un entorno
saludable. Así que, visite nuestro sitio web (www.fbcflushing.org) y anótese hoy. Usted debe reservar su cupo de antemano.

“¿Y para estacionar?” Hay un número limitado de puestos en el estacionamiento de la iglesia. Usted también puede estacionarse en el garage diagonal con la iglesia y le validaremos su cupón de estacionamiento por el BAJO, BAJO, BAJO precio de $6.

Sin embargo, ya sea que usted participe en el servicio en persona o en línea, lo exhorto a que experimente de
lleno cada parte del servicio: el preludio, los cantos, las oraciones, la predicación, los anuncios, la acción de
donar, los momentos misioneros, los testimonios, y la bendición. Ya sea en persona o en línea, démosle a Dios
lo mejor de nosotros.

“El Señor te bendiga y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;
el Señor alce sobre ti su rostro, y te dé paz” (Números 6:24-26).
Optando por la fe y no el temor,
Pastor Gary Domiano